Violencia: protección y ayuda

Una regla importante del trabajo sexual es: Negociar con el/la cliente de antemano lo que se hará y lo que no. Si dices que no a algo, eso significa que no.

Los/Las trabajadores/as sexuales no son presa fàcil

Como todo ser humano, tienes derecho a la integridad física. Si te obligan a tener relaciones sexuales con violencia o amenazas, esto está caratulado como ataque sexual, apremio sexual o incluso violación según el Código Penal (art. 177). Todas las formas de violencia física y psíquica son violaciones a la ley vigente, que el Estado persigue y sanciona.

En establecimientos como los burdeles estás relativamente a salvo de la violencia porque allí no estás solo/a. Además, suelen tomar ciertas precauciones de seguridad como, por ejemplo, porteros, alarmas sonoras y cámaras de video. Trabajes donde trabajes: es importante que sepas cómo protegerte de la violencia (sexualizada) y qué debes hacer si has sufrido violencia. Aquí, algunas sugerencias: :

  • Muéstrate tan seguro/a de tí mismo/a como sea posible, así serás menos vulnerable.
  • Si tienes miedo, no lo demuestres. Trata de salir de la situación lo más rápido posible.
  • Debes tener la mayor lucidez posible. Si estás en abstinencia de drogas o bajo los efectos de las drogas, te será muy difícil controlar la situación.

 

  • No lleves puesto nada que pueda usarse para ahorcarte (por ejemplo, collares, bufandas) o que pueda dificultar tu escape (faldas largas y ajustadas, zapatos de tacón alto).
  • Usa tu chaqueta completamente abierta o completamente cerrada. De lo contrario, podrían jalar de ella quitándola de los hombros, con lo que inmovilizarán tus brazos.

 

  • Permanece en lugares bien iluminados, de modo que puedas ver todo. Trata de permanecer cerca de personas que conozcas y en las que puedas confiar. Acude a ellas si te sientes inseguro/a.
  • Mira atentamente de antemano a las personas que quieran llevarte con ellas. Habla con ellas acerca de a dónde irán y qué harán allí. Si no te sientes cómodo/a con alguien, recházalo.
  • Antes de subirte a un automóvil, recuerda o anota la matrícula y la marca. Informa a tus amigos/as o colegas a dónde van.

 

  • Recuerda cómo llegar a las salidas y puertas de los apartamentos. Busca qué otras vías de escape hay.
  •  En los automóviles de dos puertas, mejor permanecer en el asiento delantero. Comprueba si el automóvil se puede abrir desde el interior. Es mejor dejar entreabierta la puerta del automóvil mientras trabajas.
  • Es mejor que no te quites tus cosas, así no perderás nada si tienes que huir rápido. Asegúrate de tener siempre tu bolso a mano.
  • No pongas el dinero que te dan tus clientes junto con el dinero que llevas. Si una persona trata de robarte, tendrás más posibilidades de que no te quiten todo.
  • No apartes la mirada de tus clientes, especialmente de sus manos. Evita posiciones inconvenientes, por ejemplo, entre las rodillas de los/as clientes o debajo de ellos/as. Si yaces arriba, podrás observar mejor su cara y sus manos.

  • Para defenderte, lo mejor es usar spray para el cabello, repelente de mosquitos o extracto de limón en botellas con atomizador. Los gases lacrimógenos o las armas (por ejemplo, cuchillos) pueden ser peligrosos si se los usa contra ti.
  • Si los/as clientes se tornan violentos/as, de ser posible, golpéalos/as, patéalos/as o muérdelos/as en sus puntos débiles: cuello, nariz, ojos, barbilla o entre las piernas. También puedes hincarles los dedos extendidos en los ojos.
  • Si te amenazan y hay otras personas cerca, grita „Feuer!“ («¡Fuego!») lo más fuerte que puedas: la mayoría de la gente reacciona más a esto que al grito de «ayuda».
  • Corre lo más velozmente que puedas: en contramano, hacia donde haya luz y gente.
  • Llama a la Policía: número de teléfono 110.

MANTENTE ALERTA Y PRESTA ATENCIÓN A LO QUE SIENTES. ¡SI TIENES LA IMPRESIÓN DE QUE LA SITUACIÓN ES PELIGROSA, ENTONCES NO HAGAS NEGOCIOS!

SI RECONOCES A UNA PERSONA COMO CRIMINAL VIOLENTO/A, ¡INFORMA A TUS COLEGAS!

¿Qué hago después de haber sido víctima de violencia?

Si te han hecho algo, llama a la Policía (teléfono 110). Puedes hacer la denuncia inmediatamente o más tarde.

Escribe todo con la mayor precisión posible: cuándo y dónde sucedió (fecha, hora, lugar), qué te hicieron, cuántas personas estuvieron involucradas, cómo se puede identificar a quienes perpetraron el hecho. También puedes grabar todo usando el teléfono celular (función de dictado/grabadora de audio). Tales grabaciones sirven como evidencia en el caso de una denuncia.

Si le preocupa denunciar el delito (porque, por ejemplo, te encuentras en Alemania sin la residencia en regla), puedes obtener asesoramiento primero, por ejemplo, en un proyecto para trabajadores/as sexuales o un centro de orientación para inmigrantes. Estas instituciones también ayudan a personas que se ven obligadas a ejercer la prostitución, por ejemplo, víctimas de trata de personas. También puedes llamar allí como amigo/a o colega (incluso sin dar tu nombre ni tu dirección) e informar al personal: a continuación, pueden ponerse en contacto con esas personas y trabajar con ellas para explicarles qué se debe hacer. La Hilfetelefon „Gewalt gegen Frauen“ (línea de ayuda «Violencia contra la mujer»), en el número gratuito 08000 116 016, también brinda asesoramiento y apoyo a las personas que ejercen el trabajo sexual y han sufrido violencia, de forma confidencial y en varios idiomas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género y manteniendo su anonimato.

Acude a un/a médico/a o a un hospital lo más rápido posible para que te revisen y analicen tu ropa en busca de rastros, por ejemplo, semen o sangre. Dichos rastros sirven como evidencia, incluso si haces la denuncia más tarde. En el caso de violencia sexualizada, por ejemplo, una violación, también puede haber habido riesgo de infección. Entonces, una HIV-PEP HIV-PEP (profilaxis postexposición contra el VIH) puede ser lo indicado: también por esto es importante que actúes con rapidez.

Lo que está claro es que tú no tienes la culpa

No te quedes solo/a, busca el apoyo de personas de confianza: amistades, colegas o participantes de proyectos de ayuda a personas en tu situación.